


No me estás entendiendo. Este es el juego que suelo jugar. Es mi juego y lo juego sola.
No me mal interpretes, no es que sea fría, pero mi corazón está derretido por las llamas del infierno, está hecho agua, escurridiza pero transparente.
Es el agua que recorre el universo, en sus tres estados, el agua que conoce y ha visto mucho, ha vivido mucho y constantemente cambia, constantemente se transforma...
El fuego intenta alcanzarme, sus llamas se hacen más fuertes, quieren llevarme al punto de ebullición, quieren evaporarme, para quedar suspendida, aquí, allá, ahí, en todos lados. Quieren separarme, me quieren hacer volar...
Cuando el fuego quiera intentarlo de nuevo, ya sabré que hacer...
Cada uno de nosotros somos el agua del universo, el mar, los ríos, pero todo parece tan líquido, tan insostenible...