
La vida es como un chocolate , a veces muy amargo y otras veces muy dulce, hay blancos, negros y cafecitos, hay para regodiarse, lo cierto es que hay que disfrutar de éste chocolate, comerlo y aprovechar las energías que nos proporciona para vivir diariamente.
Es una combinación de tristezas, alegrías, amargos momentos, placeres, muertes, cosas nuevas. Mucho tiempo he vivido sólo por vivir, hacía lo que la gente hacía porque era normal hacerlo, me sumergí en una rutina contante, como el levantarse, desayunar, hacer nada, almorzar, tomar once y dormir; nada me sorprendía, y nada me importaba. Busqué por mucho tiempo ser feliz, sin embargo no disfrutaba vivir, y me doy cuenta que para disfrutar es necesario ver las cosas simples y maravillarse de ellas, enamorarse de ellas, como el cielo, las nubes, la hermosura de un arco iris, los árboles, el aire que respiramos, nuestro propio cuerpo humano, nuestro cerebro, la capacidad de analizar, pensar, razonar, la capacidad de sentir y responder a los estímulos tanto externos como internos, el amar, el tener nuestros cinco sentidos; las risas que compartimos con nuestros amigos, nuestra familia, el hacer lo que nos gusta, el aceptarnos y aceptar a nuestro entorno...
La vida es saber vivirla y aprender de nuestros errores, hacernos más fuertes, ser más solidarios, y querernos más y querer a los demás. Yo creo que para vivir bien debemos primero respetar a los demás y respetarnos a nosotros mismos. He pasado por muchas situaciones poco agradables en estos 18 años, y me parece que la vida ha tomado sentido, porque he crecido y he sabido superar los obstáculos. Ahora me cuestiono si realmente estamos vivos, si realmente existimos, o ¿somos marionetas de entretención para alguien más?,¿quienes somos?, ¿quién soy yo? Me parece que nadie sabe con exactitud quienes somos, no como somos, ni las características que poseemos, si no una simple pregunta... ¿quien soy?, es una interrogante difícil de responder y creo que jamás lo sabré con exactitud, pero intentaré decifrar el misterio de vivir plenamente.